
La hermandad de la Sangre verá el próximo Martes Santo concluido el dorado del paso de su primer titular, Nuestro Padre Jesús de la Sangre en el Desprecio del Pueblo.
Estos trabajos han sido llevados a cabo por el dorador cordobés Rafael Barón. Este artesano del oro comenzó a trabajar en el dorado de este paso en el 2001 cuando la cofradía radicada en Capuchinos se dirigió a su taller para encargarle la primera fase del mismo, consistente en el frontal y los candelabros arbóreos. En años sucesivos se fue ampliando con el encargo de la trasera, así como con la mitad de los costeros, hasta llegar a este año en el que se da por concluida la fase de dorado de este elegante paso de misterio.
El paso de la cofradía capuchina fue tallado hacia 1993 en madera de cedro por el tallista Francisco Muñoz siguiendo un diseño de Fernando Morillo-Velarde. El paso está dominado por una decoración ornamental a base de hojarascas.
Rafael Barón señala la laboriosidad del trabajo ya que "el paso presenta una talla muy minuciosa que ha respetado al cien por cien". Como hiciera en el resto del conjunto, este artesano ha utilizado oro fino de 23 tres cuartos aplicado sobre bol amarillo.
A la vez que concluía este paso, Barón ha estado trabajando en un sagrario destinado al convento de las Hermanas de la Cruz en la capital, así como dos retablos, de la Virgen del Carmen y de Araceli, para la iglesia parroquial de la localidad cordobesa de Palenciana
Estos trabajos han sido llevados a cabo por el dorador cordobés Rafael Barón. Este artesano del oro comenzó a trabajar en el dorado de este paso en el 2001 cuando la cofradía radicada en Capuchinos se dirigió a su taller para encargarle la primera fase del mismo, consistente en el frontal y los candelabros arbóreos. En años sucesivos se fue ampliando con el encargo de la trasera, así como con la mitad de los costeros, hasta llegar a este año en el que se da por concluida la fase de dorado de este elegante paso de misterio.
El paso de la cofradía capuchina fue tallado hacia 1993 en madera de cedro por el tallista Francisco Muñoz siguiendo un diseño de Fernando Morillo-Velarde. El paso está dominado por una decoración ornamental a base de hojarascas.
Rafael Barón señala la laboriosidad del trabajo ya que "el paso presenta una talla muy minuciosa que ha respetado al cien por cien". Como hiciera en el resto del conjunto, este artesano ha utilizado oro fino de 23 tres cuartos aplicado sobre bol amarillo.
A la vez que concluía este paso, Barón ha estado trabajando en un sagrario destinado al convento de las Hermanas de la Cruz en la capital, así como dos retablos, de la Virgen del Carmen y de Araceli, para la iglesia parroquial de la localidad cordobesa de Palenciana
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