viernes, 29 de febrero de 2008

Miguel Ángel González completa el misterio del Buen Suceso con la figura de un soldado romano (Noticia ABC)

El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso dará el próximo Martes Santo un paso más, tal vez el definitivo, hacia su terminación, que llega después de un lustro de avances.
El escultor Miguel Ángel González Jurado está terminando en su taller de la plaza del Socorro la talla de un soldado romano que se incorporará al primer paso de la cofradía de San Andrés y que culminará una escena en la que Cristo encuentra a su Madre camino del Calvario pero en la que también se relata cómo obligaron a Simón de Cirene a ayudar a Jesús a cargar con la cruz.
Al hablar de la nueva figura, Miguel Ángel González explica que la concebido como si su protagonismo fuera mayor que el de una escultura secundaria. Así ha conseguido una marcada expresión, necesaria en el caso de los soldados romanos, que por estar cubiertos en el casco corren el riesgo de «perderse» entre el uniforme.
El romano está en diálogo con la figura de Simón, al que ordena que ayude a Jesús a llevar la cruz. Al igual que él, figurará en la parte trasera del paso. «Tiene una actitud de increpación y amenaza», destaca el autor. De su gesto llamará la atención que lleva una espada. El soldado blandirá la hoja desnuda con una mano y sostendrá la vaina en la otra, como si la acabara de desenfundar y estuviera amenazando al Cirineo para que cargase con la cruz. Representa así el pasaje evangélico en el que se relata cómo obligaron a aquel hombre, que volvía del campo, a ayudar a Jesús.
Sobre su anatomía, el escultor se detuvo en las extremidades inferiores. «Son las piernas más bonitas que he hecho», concluyó. El soldado aparece con la pierna derecha sobre un pequeño montículo y muy elevada con respecto a la otra. Esto le hace tomar un contraposto muy particular, que recuerda, según su autor al de una escultura de Rodin: «Los burgueses de Calais», que a su vez bebe de las obras de Miguel Ángel Buonarroti.
Para la detallada musculatura no ha tenido que recurrir a modelos reales, como en ocasiones sucede. «Tengo la anatomía en el cerebro y después la interpreto en la talla», afirmó el escultor. Tenían que ser con mucha presencia y marcada musculatura, no exenta de mucha tensión, para no desentonar con la figura de Simón de Cirene, que destacaba precisamente por este hecho.
El otro romano
El proyecto original presentado por Miguel Ángel González Jurado y aprobado por el cabildo general del Buen Suceso a finales de 2002 contemplaba la inclusión de otro soldado romano, que al día de hoy no es seguro que se lleve a cabo, con lo cual el misterio podría quedar concluido este año. Por eso el escultor ha querido volcarse con esta figura, a la que además ha añadido el gesto de amenaza con la espada, que no figuraba en un principio.
La posible terminación de este misterio supondría que el misterio del Señor del Buen Suceso sería por fin definitivo, después de más de tres décadas. En sus primeras salidas, el titular fue acompañado por dos imágenes distintas de la Virgen (la actual de los Dolores y otra que hoy no figura en la hermandad) y por tallas de San Juan, María Magdalena y Simón que hoy no procesionan.
En 2003 se prescindió de todas las imágenes anteriores y se empezó a configurar el conjunto actual con la incorporación de San Juan Evangelista y con la restauración de la Virgen de los Dolores. Al año siguiente se estrenó la imagen de Santa María Magdalena y en 2005 fueron por primera vez las de María Cleofás y María Salomé, una de ellas arrodillada. También ese año se empezó a vestir a la Virgen de hebrea para conjuntarla con el resto de tallas. En 2006 salió por primera vez el Cirineo y en el próximo Martes Santo aparecerá por primera vez el romano

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