

En la actualidad la parroquia de San Lorenzo está siendo objeto de una profunda restauración. El retablo mayor de este templo realizado en el siglo XVII y uno de los más valiosos de la ciudad de este período fue desmontado en los años 60 para dejar visible el presbiterio y los restos de pinturas góticas. Gran parte del mismo se instaló en los pies del templo y otros elementos en la capilla del Santísimo. Este afán de dejar visibles las partes medievales ha ocasionado importantes pérdidas en nuestro patrimonio artístico (una de las más llamativas el retablo y decoración barroca del santuario de la Fuensanta). La restauración de San Lorenzo es una estupenda oportunidad para que se vuelva a colocar el retablo mayor en su sitio original. El presbiterio sin él resulta vacío, las pinturas medievales a penas se aprecian. Se puede buscar una solución para colocarlo sin dañar las pinturas y que se puedan contemplar tras el retablo. La solución actual de ubicarlo en otro lugar del templo despiezado en varias partes no la consideramos afortunada y puede hacer peligrar la integridad del mismo.